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La Coctelera

Categoría: Anécdotas.

Un cuento

 

 

"Pluto estaba en la calle, cruzó la carretera, y se enamoró"

 

 

Sí, es un cuento muy corto, pero cuando lo escuché me cautivó. Es sencillo, conciso y bonito. Transmite mucha inocencia y frescura , pero no sólo eso, también esconde algún que otro enigma.

"Pluto estaba en la calle", quizá estuviera jugando, corriendo detrás de una pelota lanzada por Mickey, o mejor aún, eligiendo una herramienta de Toodels; sin embargo, nunca lo sabremos con certeza. "Cruzó la carretrera", esta anécdota es relevante, ¿cruzó por el paso de peatón?, ¿miró para los dos lados?, aunque ahora que lo pienso, si en la escena anterior estuvo eligiendo una herramienta de Toodels, pudo haber escogido un avión y así cruzar volando hasta el otro lado (Sí, para Mickey Mouse y sus amigos, un avión es una herramienta). Y el final, ese final abierto es impresionante, "se enamoró", ¿de quién?, ¿de qué?, ¿fue correspondido, o sufrió por amor?. Nadie puede saber lo que pasó o lo que no pasó, pero siempre, nos quedará la imaginación.

Sé que no fue escrito por los hermanos Grimm,  y quizá no se pueda hacer una película sobre él, ni siquiera un cortometraje; pero este cuento, salió de la mente de un ser humano muy adorable.

¿Para qué más?

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Lo molar que no es moral.


Ya han salido de su prisión, ya han cumplido su condena, ya mis cuatro cordales han sufrido bastante, y yo también. Entre pastilla y pastilla, no hay respiro, ni suspiro; sólo veo a Morfeo que me regala un onírico estado. Comer helado ya no me satisface ¡Quién lo iba a decir!.


Ya no le tengo miedo al bisturí, ni tampoco a ese dentista que quita muelas como si de su tiempo de ocio se tratase "Anestesia, ¡Listo! Ya está, toma la receta, come helado y abrígate!", otra cosa no, pero un aplauso se merece, pues en ninguna de las extracciones mi cara se ha asemejado a la de Quico del Chavo del Ocho.


Me ofrecía quedarme mis muelas "de recuerdo"...¡es que es tan maravilloso el recuerdo!...no gracias; no me las quedo, ¡faltaría más!, ¿salen de la prisión de mi boca y ahora les encierro en mi casa? no, no que hagan con ellas lo que quieran y que disfruten de su paseo por el vertedero dental, seguro que serán "dientenidos".

Resumen de una catástrofe doméstica

-Agua por toda la casa, piscina, tsunami hogareño.

-Arroz insípido.

-Camisa manchada.

-Azúcar esparcida por el fregadero. Leve carcajada.

-Pisar sobre mojado sin darse cuenta, huellas por toda la casa, volver a fregar. Espero que no haya cámara oculta.

 

 

-"¡Ufff!, vuelve todo a la normalidad.


A veces adoro mi torpeza.

Odisea

Siete de la mañana, despertador: "salí de casa con la sonrisa puesta", susto, canto "Hoy me he levantado contento de verdad" (y un carajo), "SALTA" de la cama, espejo, ojeras, vaya pelos, ¿dónde estás?, cara lavada mismas ojeras, ¡qué ganas de desayunar!, cocina, cereales, "cataplás", medio bote esparcido por el suelo, uyy ¡vaya día!, recoger, sándwich, se me apetece un café, ¿noticias? = "la roja", España-Chile, revolución, waka waka mole mole, cuarto de hora más tarde y sigue la mundialitis en los telediarios, ¿sí?, pues ahora te apago, aseo, prensa virtual, ropa, calzado, deshidratación, agua fresca, frío, tropiezo en el pasillo, ¡uy, qué daño!, apuntes, ganas de gritar, hacer cama, me gustaría meterme dentro, el pijama llora, el reloj avanza, fuera apuntes, quiero un cóctel, voy a buscar la coctelera, vaya, no tengo el ingrediente de los puntos, sólo tengo una bolsa llena de comas, nohayseparaciónentrepalabras, agitar, agitar, agitar, ¡listo!.

Salgo de mi casa punto y final.

La tarde, esta tarde, ¡Eso sí!, rico, ganas, ahí, allí, allá...


La noche.

A veces una mirada, en un lugar en el que alguien que te resulta popularmente familiar canta, bajo las miradas de algún que otro felino; basta para darle una dosis de felicidad a una cosa redonda y roja que hace "pum".

De Saturno he llegado, y a ti, en un noche espontánea, te he encontrado. Una conversación, fue suficiente para saber que sí, había un hilo invisible que está empezando a crear nudos. Me hablas de ti, te hablo de mí.

Y aunque te inventes nombres cada noche, iré a buscarte con mi coche. Te llevaré a alguna cima, para acercarnos a mi planeta, será fantástico;  como asistir a un concierto de un tal  Woody Allen. Tampoco te salvarás, de todos los viajes que haremos, pues tienes que escuchar el cambio de mi acento y dialecto.

Por último, déjame decirte que esto, ¡sí, esto! es "algo limpio".

P.D: Cantar  "y morirme contigo si te matas, y  matarme contigo si te mueres..." después de ser casi atropellados por un taxi con luz verde, es maravilloso.

Mi primera vez

Sí, hoy he experimentado algo nuevo: He escrito una hoja de reclamaciones! ¿Qué en dónde?...en el McDonalds....¿por qué?...si lo logran leer lo sabrán:

 

 

 


P.D: Si no lo leen ya sea por mi mala caligrafía o por la mala calidad de la foto, no se preocupen...es asqueroso.

La historia de la pipa.

Esta historia tuvo su origen en el verano 2008, en Oxford concretamente. Para ser breve, sólo diré que depués de una marcha tenía antojo de pipas... no sé porqué razón, pero sí, quería pipas rebozadas en sal. Como era normal todo estaba cerrado (menos el mcDonals..como no!), así que no podía comprarlas. Pero.....TACHÁNN!!!, se me cayó la llave de la residencia y al agacharme... ahí estaba ella. Iluminada, tan hermosa, tan visiblemente sabrosa, era perfecta, la contemplé durante 5 segundos, la cogí y NO ME LA COMÍ. La tengo aquí, a mi vera, guardada para el recuerdo, con todo lo recolectado en ese viaje, dentro de la bolsa de vómitos* correspondiente al avión cogido... el que me llevó a ella.

LA PIPA.

*Para aclaración de mi ¿manía? con las bolsas de vómitos en los viajes, preguntar personalmente xD

Anécdota en una sala de espera!

Genial.

Llego al centro de salud y me siento en la sala de espera. No había mucha gente. Saco un libro y me pongo a leer. Sale la doctora, pasa lista y dice que soy la tercera en entrar. Me alegro. Sigo leyendo.

A mi lado había una señora de unos 45 años quizás, tan mona ella con su traje aflorado (tenía cara de llamarse Sandra, así que la llamaremos así). Hasta aquí todo, bien. Llega un hombre muy sonriente (llamémosle Pepe), y se pone a mi otro lado. Todo dentro de lo normal hasta que Pepe saluda a Sandra:

P: Hola!, ¿por qué hora va la doctora?

S: Por las 14.30 aún.

P: Gracias.

Fue una conversación de lo más corta, yo seguía leyendo pero no comprendía por qué el señor no me preguntó a mí, ya que estaba a su lado, pero no le di más importancia. Al cabo de 5 minutos Pepe se vuelve a dirigir a Sandra:

P: ¿y a ti qué te pasa, estás mala?

S: No, vengo a que me recete las pastillas de la tensión.

P: Yo vengo porque estuve dos semanas ingresado en el hospital, porque se me paró el intestino, vamos que no me funcionaba…

S: Ahh! Y ¿cómo estás ahora?

P: Pues bien, estuve 5 días sin comer sólo podía beber líquidos. Y no podía hacer caca sabes… lo pasé muy mal.

(Imaginemos mi cara en este momento...” Y no podía hacer caca sabes”. ¿Qué clase de persona dice eso a alguien que no conoce de nada..?.)

Como es normal, yo ya ni leía. Escuchaba la conversación miraba el libro y de vez en cuando levantaba la mirada. Seguimos:

S: Pues sí que lo tendrás que haber pasado mal.

P: Sí, además me tengo que tomar 8 pastillas.

S: ¿Diarias?, son muchísimas.

P: nono, 8 pastillas por la mañana, y 8 por la noche.

(Ahora entiendo la paja mental de Pepe xD)

S: jajaja! Ni mi madre se toma eso, y eso ya es decir.

(ATENCIÓN A LO QUE VIENE A CONTINUACIÓN)

P: Por cierto, eres muy guapa. Me gusta tu sonrisa.

En este momento, alzo la mirada para ver si había una cámara oculta. No la había. Decido entrar en la conversación y le digo a Pepe que si se quiere poner en mi lugar para que hable mejor con Sandra. Niega, dice que no me preocupe. “pero ¿qué coño?- Pienso yo”.

S: Gracias (le dijo sonrojada). Tú tampoco estás demasiado mal. (JAJAJAJA ¿¿¿¿demasiado mal????)

Es aquí cuando entro a la consulta. Al salir, seguían hablando. Les miro. Me río. Y me pregunto ¿en serio se puede ligar así?, ¿será este señor amigo o familiar de Barney Stinson?, sí, puede que sí… porque llevaba traje!.

Historia basada en hechos reales a 2 de diciembre de 2009.