Cuando puedas ven, y dime que sigues ahí, pero sólo cuando puedas. Ábreme esa puerta tenue del recuerdo, déjame entrar sigilosamente por sólo 5 minutos, los aprovecharé al máximo. Después...saldré, me dejarás la llave y  cerraré, pero la llave me la quedo yo; será mi amuleto. Si no quieres que entre más, cambia la cerradura, pero la llave me la quedo, me la quedo...